UNA HISTORIA MONUMENTAL-4: EL PRIMER JUEGO EN MONTERREY

 

 

 

En mayo 20 del 39 se inició...

Por Horacio Ibarra

 

 

El sábado 20 de mayo se celebró el primer encuentro de beisbol profesional en la ciudad de Monterrey, entre el equipo Carta Blanca y los Cafeteros de Córdoba. El partido fue realizado en el diamante del legendario parque Cuauhtémoc de la Calzada Victoria. Las gradas de madera del desaparecido inmueble se abarrotaron por completo en el primer encuentro oficial de la escuadra regiomontana. El Dr. Ramiro Tamez, Secretario de Gobierno, fue el encargado de lanzar la primera bola.

 

Historia monumental

La novena de Córdoba que comandaba Lázaro Salazar se llevó el triunfo por tres carreras a una, pero la historia del beisbol profesional en Monterrey que más tarde sería monumental, comenzaba a labrar sus primeras páginas doradas.

 

Los aficionados regios estaban ávidos de presenciar un beisbol de mayor categoría al que estaban acostumbrados, razón por la que había mucha expectación por presenciar el encuentro.

 

El ánimo de la gente era indescriptible, había gran animación y el desarrollo del encuentro tuvo grandes dosis de emotividad. Los espectadores disfrutaron de jugadas extraordinarias que dieron vistosidad al histórico encuentro. Además, tuvieron el privilegio de ver debutar al ídolo inmortal, Epitacio La Mala Torres. El joven pelotero vio acción como bateador emergente, tomando el lugar de José Palomo.

 

Jornada histórica

Lázaro Salazar, pitcher y manager del Córdoba se trenzó en un gran duelo de lanzadores con el norteamericano Jimmy Direux en la primera jornada. El cubano, quien más tarde se convertiría en el mejor manager en la historia del club, salió avante en el primero de la contienda. 

   

El duelo de ceros se mantuvo durante las primeras cuatro entradas, pero Córdoba logró dos anotaciones en la parte alta del quinto episodio. Salazar recibió base por bolas y ancló en la antesala con cañonazo de Felino Cárdenas, un doblete por toda la raya del jardín izquierdo. Posteriormente ambos anotaron con imparables ligados de Juancho García y Liborio Cervera.

 

La primera anotación

Monterrey se acercó en el sexto episodio con sencillo de Joe Naranjo. Este avanzó a la intermedia con rodado a segunda base de Manuel Arroyo, anotando con imparable de Ernesto Garza, quien jugaba el jardín central, luciendo soberbio con el guante al consumar dos magníficas atrapadas en el fondo de su pradera.

 

Córdoba fabricó su última anotación en la parte alta de la novena entrada. Agustín Bejerano disparó doblete por el jardín derecho y un rodado de Zenón Ochoa por encima de la segunda base hizo anotar al cubano desde la intermedia.

 

Salazar estuvo formidable desde la lomita de pitcheo, aceptando seis imparables, regaló dos bases por bolas y abanicó a seis regiomontanos. Direux fue maltratado con siete incogibles, dio dos bases por bolas, abanicando a tres Cafeteros. 

 

Los inicios

El debut de La Mala Torres fue poco afortunado. Entró a batear de emergente en la novena entrada por José Palomo, recibiendo ponche del inmortal cubano. Sin embargo, su llegada al club fue muy significativa. El nativo de Villa Aldama, Nuevo León, brindó una gran actuación a lo largo de la campaña, haciéndose acreedor al título de Novato del Año. La Mala, famoso por su elegante y seguro fildeo, así como sus certeros tiros a las colchonetas, pronto se convertiría en el gran ídolo de la novena regiomontana.

 

Los lanzadores Marcos Valdez Bugarini y Eugene Davis fueron dos de sus mejores elementos, ellos conjuntaron su fortaleza y su talento para vencer a Martín Dihigo el 28 de mayo, blanqueando al Aguila por tres carreras a cero. Bugarini fue el ganador, era el juego 16 de la campaña y a la vez, la primera victoria de Monterrey jugando en casa. 

 

El club se iba reforzando lentamente. El 10 de junio se incorporaron al club los importados Quincy Trouppe y Eugene Smith, dos norteamericanos que serían de enorme utilidad para el equipo Carta Blanca.

 

La novena se volvía cada vez más competitiva y sus jugadores entregaban alma, corazón y vida sobre el diamante. Muestra de ello fue el partido del  26 de junio, derrotando dramáticamente al Anáhuac 12-11, en 10 trepidantes episodios. Monterrey perdía 11-1 en la octava entrada, pero hizo un escandaloso rallie de 10 anotaciones en el noveno inning para empatar el juego a 11 carreras. Monterrey anotó otra en la décima entrada para llevarse el triunfo. Triple de Joe Naranjo y sacrificio de Quincey Trouppe dieron el triunfo a los debutantes.  

 

El 28 de junio fue otra fecha importante en la historia de la franquicia. En esa fecha quedó legalmente consumada la creación del Club de Beisbol Monterrey, ante las oficinas de la Liga Mexicana, que exigieron el protocolo. Pero no todo fueron satisfacciones en el primer año del club, ya que hubo sinsabores y malestares, pagando el noviciado en varias ocasiones, como aquella del 8 de julio cuando los Alijadores de Tampico les recetaron una soberana paliza de 21 carreras a 1.

 

El 18 de julio hicieron un rallie esplendoroso de cinco anotaciones en la parte baja de la novena entrada, venciendo al Comintra por ocho carreras a siete.

 

Luego sufrieron un par de afrentas al recibir el primer juego sin hit ni carrera en partido celebrado el 23 de julio. El norteamericano John Taylor de Córdoba les lanzó el doble cero en un partido de nueve entradas celebrado en la ciudad veracruzana. Los Cafeteros vencieron al Carta Blanca por cuatro carreras a cero. Seis días más tarde el Carta Blanca recibía 16 ponches de parte de Martín Dihigo del Aguila, en camino al récord de más chocolates propinados en dos salidas consecutivas (34).   

 

Los resultados no fueron de acuerdo a lo esperado y debido a los constantes tropiezos se dio la renuncia del manager de la escuadra. Guillermo Yamo Ornelas dejó la dirección del club el 30 de septiembre, tomando su lugar Gaudencio Hank Guerra. Este perdió los siguientes tres juegos en forma consecutiva, incluyendo el último de la temporada en la sultana del norte, celebrado el 1 de octubre con el cubano Lázaro Salazar robándose el pentágono en el diamante del desaparecido parque Cuauhtémoc.  Eso sucedió en la parte alta del inning 16, dando el triunfo a los Cafeteros de Córdoba, victoria que les sirvió para obtener el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol por primera vez en su trayectoria.

 

Una semana más tarde el Carta Blanca y los Alijadores de Tampico disputaron la Copa Gobernador en el parque Cuauhtémoc de Monterrey, en una serie que al final fue ganada por los regiomontanos por dos juegos a uno para quedarse con el trofeo. Marcos Valdez Bugarini ganó dos encuentros en un día, ingresando al libro de récords con sus victorias de 8-0 y 4-2 sobre la novena tamaulipeca. 

 

Culminaba la primera temporada del Carta Blanca en la Liga Mexicana de Beisbol y la historia comenzaba a recoger los primeros frutos del equipo regiomontano.

 

Monterrey finalizó en quinto lugar de siete clubes participantes, con 31 ganados y 29 perdidos, a 16 juegos de los Cafeteros que comandaba Lázaro Salazar, el famoso Príncipe de Belén, que irónicamente más tarde se convertiría en el mejor manager del club y de la Liga Mexicana de verano de todos los tiempos.